Marcela Arza

Las Coristas

Habitación del hotel “El paso”, en Comandante Andresito, Misiones. Una cama matrimonial, de sábanas desarregladas; un modular llovido de vidrios rotos del espejo de la pared; dos valijas y un bolso. La puerta de entrada se encuentra al lado de la ventana que da a la playa del estacionamiento del hotel. El baño en suite con la luz encendida. Es una mañana otoñal. Un cielo blanco se entredeja ver.  Dolores, con el maquillaje corrido y un vestido apenas manchado de alcohol y sangre, mira hacia afuera por la ventana con el brazo extendido al picaporte de la puerta. En guardia. Sol tirada en el piso, boca abajo. Las lentejuelas de su vestido, ya no brillan tanto.

DOLORES- …DO, RE, MI, FA, SOL, LA, Si, Si, Si, Do, Do, Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si…Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do, Do, Do, Re, Re, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si…

Tiempo.  

DOLORES- ¿Dormís?…Sol… ¿dormís? Sos tan callada que no sé cuando estás dormida o cuando estás despierta. Es una cualidad bastante útil pasar desapercibida, ¿se hereda? Porque tu mamá no es así…al contrario, es…grandilocuente. Heredaste el contraste. Sos lo que ella no es, la oruga familiar. (Tiempo) Pero mirá ese nene… no se decide qué comprar. Todos lo miran y él pegado al vidrio de la máquina…y la nena, que suponemos que es su hermana, lo mira con un hastío…come algo de color rosa. Y los padres, suponiendo que son los padres, miran al nene, tan orgullosos…y el nene no se decide… Se va esa familia y nos vamos. ¿Dormís? Sol, ¿dormís? 

SOL- Recompongo.

DOLORES- ¡Mirá, lo reconfortan! El padre, suponiendo que es el padre, ¡le palmea los hombros! Dale nene. Dale. ¿Qué le pasa que no se decide? ¿Te duele la cabeza? tengo aspirinas en el auto. Ahora nos vamos y tomas una y se te pasa. O dos, las que quieras. Yo también voy a tomar. Creo que tengo varias. Levantate, ahora, despacito, que de golpe es peor. (La ayuda a levantarse y la sienta en la cama. Sol tiene un poco de sangre en la frente) Sentate. ¿Cómo te sentís? Sol, mírame, ¿cómo te sentís?

SOL- Fabulosa

Dolores intenta abrazarla y Sol la aparta

DOLORES- Tenemos que llevarnos bien. Quiero ser amable, nada más. No te pongas hostil. No te queda bien esa cualidad. Todo lo que hago, lo hago por las dos. Porque yo, me hago cargo de lo que decidimos. Y este viaje es una decisión, ¿o no?, este proyecto. Queremos hacer esto, ¿o no? Es nuestra naturaleza y a la propia naturaleza no se puede domarla. El caballo no se doma solo, necesita de alguien, ¿o no? (Vuelve a la ventana) Mirá esos padres, ¿qué les pasa? ¿Cuál es el orgullo de la indecisión?

 SOL- La verdad es que no sé si quiero seguir con esto. 

DOLORES- Sí que sabes. Estás aturdida, es eso. Yo tomo el mando, no tengo problema, no voy a dejarte. Mírame. Me necesitas. Lo sabés. Le tenés mucho miedo a tu propia inmoralidad…no vas a poder sola con vos misma… (Sol la mira, se levanta y sale para el baño) No seas arrogante, Sol… no entres al baño, no podés con eso…

SOL- (Desde el baño)… ¿Dolores que hiciste?

DOLORES- Re, Re, Re, Mi, Mi, Mi, Fa, Sol, La Si…Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do…

SOL- (Sale del baño) ¡Mirame! ¡Qué hiciste! ¿Qué pasó? ¿Qué pasó ahí?…las…las…paredes… las paredes están…y ella está… ¿qué le pasó?…estábamos bailando… (Se mira en el espejo roto) Mis ojos…ay… mis ojos…no puedo. No puedo. (Se tira al piso) Si no me acuerdo no existió.

DOLORES – Familia extraña. Ahora es el padre, al que suponemos que es el padre, el que duda qué quiere comprar. ¿Por qué la gente duda tanto? Si es claro lo que uno quiere. En cuanto se vayan nos vamos. Dale. Levantate.

SOL- (Se levanta. Va y vuelve del baño) Soltame. No quiero ir con vos a ningún lado. Voy a…voy a llamar a…a la policía … no. A la ambulancia…o al dueño del hotel. A la habitación de al lado. Voy a golpear la puerta de al lado. Vos…yo… ¿qué vamos a hacer? ¿Qué pasó? ¿Qué hiciste? 

DOLORES- ¡La valija! Vamos. Agarrala. Se decidió. Nos vamos. El padre se decidió. Salgamos ahora. Ponete el saco. 

SOL- Si, sí, sí. (Se pone el saco. Agarra la valija. Tiempo. La mira) No. No. No podemos. No podemos dejarla acá. No quiero ir con vos. No. Me quedo acá, voy a esperar ayuda. Yo no hice nada. No me acuerdo de nada. Voy a esperar la ayuda. Vos andate. Yo me quedo, acá. (Se tira al piso) después me voy a…

DOLORES- … ¿dónde? ¿A dónde te querés ir? Ya está. Hay que pensar en lo que viene. La cabeza en lo que viene, a lo que vinimos.  Lo que pasó… pasó. No lo van a entender…nadie lo va a entender… ¡Mirá! Ahí se va la familia. Levántate. Vamos. 

SOL- Respondeme algo, ¿fui yo?… ¿mis ojos?… ¿fueron mis ojos?…

DOLORES- … ¡Mierda! Ahora apareció un tipo de campera marrón. Estate lista, se va este tipo y nos vamos. 

SOL- Pero…no…

DOLORES- Si salimos ahora, llegamos para bañarnos antes de la función. Y sino…salimos así. No pasa nada. ¡Ahí se va! Vamos.

SOL- (Lloriqueando) Me odio.

DOLORES- Vamos, así llegamos y nos bañamos y comemos algo. Tanto ver a ese pendejo, me dio hambre. Vamos. Deja de llorar. Vocalizá. Aflojá la garganta. ¡Vamos!

Dolores abre la puerta, saca la cabeza y mira hacia los costados. Sol se levanta, va hacia el baño y cierra la puerta. Se miran. Se acomodan los vestidos. Las lentejuelas hacen prisma sobre la pared. Relojean de un vistazo la habitación y salen.

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