Marcela Inda

Lo que hago sin darme cuenta

Lo que hago sin darme cuenta

Alguien me dijo: 

-Me encanta escucharte cantar. 

Y me sorprendió. Porque yo no estaba en un escenario, frente a un micrófono o rascando la guitarra en modo fogón. Tampoco estaba bajo la ducha entregada al público invisible de los baños cotidianos. No, nada de eso. Simplemente estaba trabajando, llevando cosas de un lado a otro, en un mecánico ir y venir, vaya a una a saber por dónde iban mis pensamientos. Y se ve que mi voz recorría el lugar con alguna melodía. Sin darme cuenta.

Porque, entre otras cosas, canto sin darme cuenta.

Entre otras tantas cosas que hago, y que “sucedo” sin tener control sobre ellas, en absoluto. Pienso que la mayoría del tiempo somos tan ingenuos los humanos creyéndonos en poder de nuestras facultades… Y lo tremendo es por momentos atisbar que nos perdemos toda otra versión de las cosas desde nuestra parcialidad, tan chiquita, tan limitada. Pero no hay escapatoria.

Una vez, allá lejos y hace tiempo otro alguien me dijo que yo me ponía en un lugar inalcanzable. No recuerdo las palabras, pero esa era la idea. Una idea tan nueva para mí como perturbadora. Me dejó regulando. No entendí. Y no me vi en ese espejo. Pero era lo que el otro veía. Otro punto de vista. Y algo que yo generaba sin percibir ni un poquito lo que hacía. Y, entonces, sin poder evitarlo.

Aires son los otros puntos de vista. Brisas, vientos o huracanes, que ventilan o sacuden nuestras certezas. Menos mal. Nada peor que el aire viciado de un espacio cerrado mucho tiempo. 

Yo tenía una ventana abierta al aire limpio, fresco, siempre bueno, nuevo, desconcertante y otro. Yo tuve cerca, cerquita, durante muchos años a una persona que era, además de muchas otras cosas, esa ventana, esa mirada diferente, totalmente otra. Con la capacidad de responder a una pregunta contestando lo no-esperado, con un horizonte tan amplio que asustaba a veces, descolocaba casi siempre. 

La extraño un montón. Y la tengo cerca, la siento acá, la escucho hablándome, callando. Ayudándome. Como siempre.


Standard

2 Comentarios sobre “Lo que hago sin darme cuenta

  1. Lea dice:

    ¡Qué lindo, Marcela, ese “ser- ventana” que te abre al mundo y te comprende, y te descubre otra mirada!

Comentarios cerrados